discapacidad motora parte 2: conociendo sus causas
Introducción
Cuando hablamos de discapacidad motora, es común pensar que todos los casos tienen la misma causa. Sin embargo, la realidad es muy diferente. Dos niños pueden compartir un mismo diagnóstico y, aun así, el origen de su condición haber sido completamente distinto.
A lo largo de mi experiencia profesional he conocido niños con discapacidad motora cuya historia comenzó incluso antes de nacer, otros que presentaron complicaciones durante el embarazo o el parto, y también aquellos que desarrollaron una lesión después del nacimiento como consecuencia de una enfermedad, una infección o un accidente. Aunque el diagnóstico pueda parecer el mismo, el camino que llevó a cada uno hasta allí es único.
Comprender estas diferencias no busca señalar culpables ni cambiar lo ocurrido. Su propósito es ayudarnos a entender que la discapacidad motora puede tener múltiples causas y que conocer su origen permite comprender mejor el diagnóstico, orientar la rehabilitación y brindar un acompañamiento más adecuado a cada niño y a su familia.
Porque detrás de un mismo diagnóstico siempre existe una historia diferente.
Principales causas de la discapacidad motora
1. Antes del nacimiento (causas prenatales)
Algunas discapacidades motoras se originan durante el embarazo, cuando el bebé aún se encuentra en desarrollo.
Entre las causas más frecuentes se encuentran:
- Alteraciones genéticas o cromosómicas.
- Infecciones durante el embarazo, como la rubéola, toxoplasmosis o citomegalovirus.
- Exposición a alcohol, drogas o algunas sustancias tóxicas.
- Problemas en el desarrollo del cerebro o del sistema nervioso.
Muchas de estas situaciones no pueden prevenirse completamente, pero un adecuado control prenatal ayuda a disminuir algunos riesgos.
2. Durante el nacimiento (causas perinatales)
El momento del parto también puede representar un periodo de riesgo.
Algunas complicaciones pueden afectar el aporte de oxígeno al cerebro o provocar lesiones que posteriormente ocasionen una discapacidad motora.
Entre ellas se encuentran:
- Sufrimiento fetal.
- Falta de oxígeno (hipoxia).
- Nacimiento prematuro.
- Muy bajo peso al nacer.
- Hemorragias cerebrales en recién nacidos prematuros.
No todos los niños que presentan estas complicaciones desarrollarán una discapacidad motora, pero sí constituyen factores de riesgo importantes.
3. Después del nacimiento (causas postnatales)
La discapacidad motora también puede aparecer semanas, meses o incluso años después del nacimiento.
Algunas causas son:
- Meningitis o encefalitis.
- Traumatismos craneales.
- Accidentes.
- Accidentes cerebrovasculares infantiles.
- Infecciones graves.
- Tumores o lesiones del sistema nervioso.
En estos casos, el desarrollo inicial del niño pudo haber sido completamente normal antes de producirse la lesión.
Un mismo diagnóstico, historias completamente diferentes.
Este es uno de los aspectos más importantes que las familias deben conocer.
Dos niños pueden compartir el mismo diagnóstico y, sin embargo, haber llegado a él por caminos completamente distintos.
Uno pudo presentar complicaciones durante el embarazo, otro haber sufrido una falta de oxígeno durante el parto y otro desarrollar una lesión meses después del nacimiento.
Aunque el diagnóstico sea el mismo, cada historia es diferente. Por esa razón, la evolución, las necesidades y el proceso de rehabilitación también pueden variar de un niño a otro.
Más que comparar a los niños entre sí, es importante comprender que cada uno tiene fortalezas, desafíos y un ritmo propio de desarrollo.
¿La causa determina el futuro del niño?
La respuesta es no.
Conocer el origen ayuda a comprender el diagnóstico, pero no permite predecir exactamente cómo será el desarrollo de cada niño.
La evolución depende de muchos factores, entre ellos:
- La gravedad de la lesión.
- Las áreas del cerebro o del cuerpo afectadas.
- El inicio oportuno de la rehabilitación.
- El acceso a servicios de salud.
- El apoyo de la familia.
- Las oportunidades de participar en la escuela, el juego y la comunidad.
Gracias a los avances en la medicina, la rehabilitación y la educación inclusiva, muchos niños con discapacidad motora logran desarrollar habilidades, participar en su comunidad y alcanzar un importante nivel de independencia. Cada proceso es diferente y no puede predecirse únicamente por el diagnóstico o por la causa que lo originó.
Cada pequeño avance representa un logro importante y debe valorarse dentro de la historia particular de cada niño.
La Academia Americana de Pediatría (AAP) enfatiza que la detección temprana de los retrasos y discapacidades motoras es crucial para mejorar la calidad de vida a largo plazo y maximizar la plasticidad cerebral de los niños.
¿Es posible prevenir algunas causas?
No todas las causas pueden prevenirse. Algunas alteraciones ocurren por factores genéticos o por situaciones que escapan al control de la familia. Sin embargo, existen medidas que ayudan a disminuir algunos riesgos y favorecen un embarazo y un nacimiento más seguros.
Entre ellas se encuentran:
- Acudir a los controles prenatales.
- Mantener el esquema de vacunación recomendado antes y durante el embarazo.
- Evitar el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas.
- Buscar atención médica oportuna ante cualquier complicación durante el embarazo.
- Garantizar una atención adecuada durante el parto.
- Cumplir con los controles de salud del recién nacido y consultar ante signos de alarma.
Es importante recordar que seguir estas recomendaciones no garantiza que una discapacidad motora no vaya a presentarse, pero sí puede contribuir a reducir algunos factores de riesgo.
Un mensaje para las familias
Recibir un diagnóstico suele generar muchas preguntas y emociones. Es natural querer encontrar respuestas sobre lo ocurrido. Sin embargo, más allá de comprender el origen, lo verdaderamente importante es enfocarse en las oportunidades que existen para favorecer el desarrollo, la autonomía y la participación del niño.
Detrás de cada diagnóstico hay una persona con capacidades, una familia que aprende cada día y un camino que puede recorrerse con información, acompañamiento y esperanza.
“Conocer la causa no cambia el pasado, pero sí puede ayudarnos a comprender el presente y a planificar mejor el futuro.”
En el próximo artículo conoceremos cuáles son los tipos más frecuentes de discapacidad motora y cómo sus características pueden influir en el movimiento y la participación en las actividades de la vida diaria.
