Andaderas para bebés: por qué no se recomiendan las andaderas para bebes antes del año

Las andaderas para bebés han sido utilizadas durante muchos años con la intención de ayudar a los pequeños a caminar más rápido.
Sin embargo, actualmente, las andaderas para bebés no se recomiendan antes del primer año de vida, ya que pueden interferir con el desarrollo motor natural.
El desarrollo motor ocurre en etapas (y todas importan)
El movimiento en los bebés no aparece de forma repentina. Se desarrolla a través de una secuencia natural:
- Control de cabeza
- Rodar
- Sentarse
- Gatear
- Ponerse de pie
- Caminar
Cada una de estas etapas prepara el cuerpo y el cerebro para la siguiente.
Cuando un bebé pasa mucho tiempo en una andadera, se limita la exploración libre del suelo, lo que puede afectar especialmente la etapa del gateo.
El gateo es fundamental para:
- Fortalecer brazos, piernas y tronco
- Mejorar la coordinación y el equilibrio
- Desarrollar la orientación espacial
El gateo es una etapa clave (y no un paso opcional)
👉 Mensaje clave: un niño no necesita “caminar antes”, necesita vivir cada etapa.
Las andaderas para bebes distorsionan la forma natural de caminar

En una andadera, el bebé:
- No sostiene su propio peso
- No controla el equilibrio
- No decide cómo colocar sus pies
Esto puede provocar:
- Marcha en puntillas
- Apoyo incorrecto del pie
- Posturas forzadas
Caminar correctamente implica sentir el suelo, caer, levantarse y reajustar el cuerpo.
La andadera elimina estas experiencias necesarias para lograr una marcha estable y segura.
Posibles efectos en la cadera y las articulaciones

En las andaderas para bebes no siempre se respeta la alineación natural del cuerpo. Esto puede:
- Sobrecargar la cadera
- Afectar rodillas y tobillos
- Generar tensiones innecesarias en un cuerpo aún inmaduro
Aunque no siempre se ve de inmediato, el uso prolongado puede influir negativamente en la forma en que el niño se mueve más adelante.
En esta etapa de crecimiento, el movimiento debe ser libre y funcional, no forzado.
Las andaderas para bebes no son “juguetes inofensivos”
Menos equilibrio y menos control corporal

Aprender a caminar implica:
- Caerse
- Levantarse
- Ajustar el equilibrio
Las andaderas sostienen al bebé de forma artificial, reduciendo la oportunidad de desarrollar fuerza y estabilidad. Paradójicamente, esto puede hacer que el proceso real de caminar se retrase.
Aquí podemos decir que el mito de que “camina antes usando andadera” no es cierto
Las andaderas para bebes no fomentan la autonomía real
Aunque parezca que el bebé se vuelve más independiente, en realidad:
- No controla su movimiento
- No decide la dirección
- No aprende a medir riesgos
El movimiento libre en el suelo permite al bebé:
- Explorar
- Tomar decisiones
- Conocer su cuerpo
- Ganar confianza
👉 Autonomía real ≠ moverse rápido
👉 Autonomía real = control y conciencia corporal
El debate sobre las andaderas para bebés ha aumentado en los últimos años debido a estudios que analizan su impacto en el desarrollo infantil.
Es por eso y mas que diversas organizaciones pediátricas desaconsejan el uso de andaderas antes del año debido a sus posibles riesgos en el desarrollo infantil.
Organización Mundial de la Salud
Asociación Americana de Pediatría
¿Qué alternativas seguras a las andaderas para bebés son mejores?
En lugar de usar andaderas, se recomienda:

- Permitir el movimiento libre en el suelo
- Crear espacios seguros para explorar
- Fomentar el tiempo boca abajo
- Ofrecer juguetes que inviten a gatear y desplazarse
Cada bebé tiene su propio ritmo, y respetarlo es clave para un desarrollo saludable.
Conclusión
El deseo de ayudar a nuestros hijos a crecer es natural, pero acelerar el desarrollo no siempre es beneficioso. Confiar en el proceso natural, acompañar sin forzar y ofrecer un entorno seguro es la mejor forma de apoyar el desarrollo motor infantil.
Por eso, antes de usar andaderas para bebés, es importante informarse y consultar con profesionales de la salud.
Puedes leer también nuestra guía sobre estimulación temprana para fortalecer el desarrollo motor del bebé.